«El liderazgo político : ¿educación o cultura?».

Tener el poder político pareciera ser la ilusión de muchos, y esto no es extraño, porque el ser humano esta marcado por una «voluntad de dominio»; la cual nos ha llevado no sólo a construir grandes obras , sino principalmente a destruir o depredar a otros seres humanos y su entornó. Sin embargo,la necesidad de una jerarquía, no sólo existe entre los humanos, sino también en el reino animal, donde los más aptos , están destinados a dirigir y perpetuar su legado genético, y así evitar la extinción. Lo anterior no es contrario al buen sentido, siempre y cuando quien o quienes nos dirijan estén a la altura de esa elevada responsabilidad. De aquí,el tener altas cualificaciones para aceptar el reto de dirigir un país, es imprescindible, pero no suficiente.Pues además de lo anterior, requerirá de un nivel elevado y jerárquicamente diferenciado de cultura ,que le distinga de forma evidente ,permitiéndole convertirse en líder , y no en instrumento de intereses mezquinos. Esta cultura a la que me refiero, debe reflejar un sentido de pertenencia y solidaridad, hacia todos aquellos que se pudieran vinculado a este privilegiado personaje ,por medio del sufragio. Pero cuando hablamos de cultura, deberemos de hacer la distinción que separa, al simplemente educado en una determinada área del saber, de quien además de poseer una formación técnica y científica, se ha apropiado de una estructura espiritual y moral, capaz de arrastrar a todo aquel que aspire a ser mejor. Y que a través de su contacto, se perciba en él de manera concreta, haber encontrado la posibilidad de un líder. Desgraciadamente los medios de comunicación, parecieran haberse volcado – en aras de intereses egoístas – , a construir de manera artificial, escenarios donde han colocado aspirantes, que sin llenar los requisitos ni atributos, son promocionados como ofertas irrefutables .Seguramente para ejecutar con eficiencia tales maniobras persuasivas, se precisará de una formación académica especial ; pues la manipulación de la opinión pública,para ser exitosa,deberá hacer uso de modernas tecnologías , además de fuertes sumas de dinero…pero la pregunta sería la siguiente :¿ y entonces, qué hay de honestidad en esto ? o lo que es mejor ¿ qué hay de cultura en esta estrategia sospechosa,con el fin manifiesto de acceder a las máximas magistraturas de un país ?
Existe cultura en una familia, cuando los padres ven a los hijos como prioridades; y sólo así, llegamos a entender que esta es una labor generacional, la cual redundará ahora y siempre, en una estabilidad que rebasa la simple seguridad material, para insertarse en un horizonte existencial, donde se plenifica el ser humano de manera integral. De igual manera, todo el que aspire a ocupar un alta magistratura en un país, deberá ver a todos sus habitantes , sin distinción , como a una gran familia; si no, habrá fracasado por completo, incluso desde antes de haber comenzado su mandato. Y esto es verdad, aunque con ello consiga pingües ganancias económicas, o importantes ventajas políticas. Pero todo esto, sólo servirá para reforzar modelos de gobernabilidad centrado, más en destruir a la gran familia, que es el conglomerado humano
,que en definitiva debería ser la razón primera y última,para todo aquel que aspire a vivir con dignidad , y dentro de una sociedad libre y democrática.

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