Filosofía Latinoamericana y Teología de la liberación : integradas para la emancipación en A.L.

No cabe duda que el esfuerzo que se ha realizado en Latinoamérica en los últimos cincuenta años , en materia de reflexión sobre la realidad de pobreza y opresión , ha inundado bibliotecas enteras con libros, revistas, publicaciones varias. Así como de la sangre mártir, vertida en diferentes sucesos donde las ideas han pagado su cuota de sufrimiento , en la interminable guerra entre quienes han optado por la defensa de sus intereses económicos, y políticos ; sin importar los medios utilizados , ni mucho menos de sus consecuencias inmediatas . Y apelar a esta estrategia, parece converger con la clásica visión del poder donde la » memoria histórica», ha parecido estar ausente del quehacer de los pueblos subyugados. Pero alrededor de esta dimensión de la realidad latinoamericana, se ha venido realizando un esfuerzo de reflexión y acción intelectual , el cual ha pasado a ser una guía metodológica desde la cual el rescate , asimilación y rememoración de esta realidad histórica , ha pasado a ser el eje de reflexión no sólo en el campo de la filosofía , sino además de la teología .Esto no nos debe sorprender, y lo digo por quienes , aún creen que la trascendencia es algo que solo debe interesar a lo que tradicionalmente hemos definido como » la realidad concreta » . Pero ante esta concepción parcial e históricamente insuficiente, es preciso complementaria , pero de manera urgente ; por un horizonte de reflexión más amplio y humano. Tener al ser humano como fundamento de la reflexión , es algo inmediato, pero en esta inmediatez aparece irremediablemente otra dimensión , que a la filosofía de manera exclusiva sólo le ofrece los motivos para un acercamiento , pero en ninguna manera una explicación completa e integral. Por ello , al tratar de recuperar el horizonte del sentido , la trascendencia no se convierte en sólo una percepción parcial, sino principalmente en complementaria. En la medida que al ser humano lo reintegramos a una «realidad», donde su dimensión metafísico-antropológica, cobra un sentido y valor nuevos, porque lo volvemos mas conciente de la importancia fundamental de la libertad, como condición metafísica para reencontrarse en la historia , no solo con su ser individual , sino principalmente colectivo.
Por esta razón , eminentemente práctica , la teología de la liberación se reintegra en gran medida a una lucha , llena de grandes e importante riesgos; pues desde ella se deberá ejercer una labor , que entregue una visión rejuvenecida del mundo. Pero llena de un misticismo salvador, y repleta de todo aquello que palpita en una fe redefinida desde nuevos paradigmas, que no es sólo de quienes visten sotana , sino de aquella fe ,que debe ser urgentemente reintegrada a un mundo que busca un modelo de humanización nuevo y eficaz .
Desde este panorama , no estamos ajenos a la guerra que se ha establecido frente a la opresión , y un especial tipo de violencia épistemica , que ejercen una hegemonía sobre mentes y cuerpos , principalmente en países del tercer mundo. De aquí, la integración estratégica que debería recuperarse entre la teología y filosofía como condición para una liberación integral ; porque aferrarse a castillos medioevales para defender fantasmas teológicos o filosóficos , sólo creará aún más crisis en el mundo que actualmente vivimos.
En este sentido, la filosofía Latinoamericana y la teología de liberación , deben partir de una realidad concreta: el ser humano en el mundo moderno. Y este acercamiento, deberá hacerse no sólo con categorías exclusivamente filosóficas o teológicas, sino desde una concepción integrada – como el gran reto para el,siglo XXI – , donde se haga justicia no sólo al sujeto de la historia, sino al Cristo viviente que existe principalmente en los pobres y oprimidos . Solo desde esta perspectiva ,ambas reflexiones ya integradas , pueden recuperar su verdadera misión en el mundo moderno.

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