El Cristianismo y la libertad en Latinoamérica.

El mundo aun no vive el Cristianismo…el Antiguo Testamento y sus leyes: ojo por ojo…la venganza legitima, pronta y efectiva. Esta es la realidad que se extiende en el mundo moderno mientras se predica buscando construir un mundo mejor. ¿Qué significa esta dicotomía ?… ¿A qué responde esta verdad ?…
La libertad humana se ejerce de manera cuestionable cuando desconoce las condiciones mismas que la definen… ¿pero se podrá hablar de libertad en una sociedad que no se ha educado para ser libre, o lo que es peor una sociedad que se educa para la esclavitud? Dificultades de este tipo cuestionan el modelo de moralidad, o la decadencia de la misma dentro de contextos geopolíticos destinados a ser presa de la explotación más absurda. Contradicciones como las que surgen en países que buscan la salud de sus habitantes pero son incapaces de brindarles el aire y agua mínimos. Más aún, de aquellos que contribuyen a la enfermedad y la muerte llevándoles las pestes más aterradoras por la tuberías de agua mal llamada potable… de aquellos países que permiten que el lucro se anteponga al dictado eficaz de políticas alimentarias, desatando así verdaderas epidemias de diabetes, hipertensión, enfermedades respiratorias, cáncer – entre otras-…La libre elección no puede existir cuando se ha cancelado la capacidad de elegir, restringiendo el despliegue del potencial biológico de los individuos. No es posible hablar de una competencia justa en las lides internacionales, sean estas en materia deportiva, científica, artística, etc. Es preciso apuntar la relevancia esencial de la base biológica como plataforma material para desarrollar las funciones superiores del Homo sapiens… dejémonos de hipocresías creyendo que Latinoamérica puede salir del subdesarrollo sin el señalamiento y reparación de estas falencias. Dejemos de ser los eternos admiradores de los logros foráneos, y rescatemos las potencialidades negadas por siglos a nuestra cultura Iberoamericana.
Para quienes dirigen con sus acciones y omisiones la dinámica social del mundo moderno ¿No es suficiente nacer y morir dentro de la historia para reconocernos como una unidad dentro de nuestra finitud e interdependencia? El misterio del tiempo y de la vida humana no parece convencer a quienes dirigen la gran nave del mundo moderno… ¿Será que el ocultamiento responde a una cosmovisión errada dentro de la que el cientificismo se pretende erigir en una nueva religión?
El régimen de violencia que agita todos los órdenes de la sociedad pareciera ser el lenguaje que mayor prestigio ha ganado…el cine moderno ensalza esta opción justificándola de mil maneras. Argumentos taquilleros plagados de violencia, sexo y toda clase de corrupciones; siendo cuasi escuelas preparatorias para dar el gran salto a la ejecución de los peores crímenes en la realidad inmediata.
Revisar las prioridades de quienes tiene a su cargo la promoción de esta cultura de la muerte es urgente; cuestionando así el lucro de tales empresas cuyo papel seguramente trasciende ese dato inmediato. Es decir, que la difusión masiva de estos modelos de pensar y hacer beneficia de manera directa a sectores humanos específicos, construyendo el caos del cual la crítica a la modernidad da cuenta.

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